Informes de auditoría: qué son y cuándo hay que realizarlos

A través de una auditoría, un experto contable revisa la contabilidad de una empresa, con el objetivo de acreditar, ante terceros, la razonabilidad de la fiabilidad y la veracidad del contenido de la misma.

El tipo de auditoría más habitual es la que se hace de forma obligatoria, sobre las cuentas anuales de la sociedad, y termina con un informe acerca de dichas cuentas, recogiendo de forma razonable la imagen fiel del negocio. Las auditorías se hacen por parte de empresas especializadas, como estos auditores Barcelona, que realizan este informe con la máxima profesionalidad.

En contra de lo que muchas personas piensan, las auditorías no se realizan para detectar fraudes, si bien estos se pueden evidenciar durante el transcurso del trabajo. Su fin es aportar a los agentes sociales datos sobre la corrección de la información contable que ha publicado la entidad examinada.

¿Cuándo se debe hacer una auditoría?

La legislación mercantil establece una serie de parámetros que llevan a la necesidad de auditar las cuentas de manera obligatoria. No obstante, hay otros muchos motivos para que una empresa desee auditar sus cuentas.

Una auditoría puede ser voluntaria, en búsqueda de transparencia y fiabilidad para la empresa. También pueden  darse por otros motivos señalados por la normativa vigente, como ocurre con las entidades cotizadas; sociedades de intermediación financiera; compañías emisoras de oferta pública; ciertas ramas del sector de los seguros y aquellas que disfruten de subvenciones o ayudas o contratos públicos que superan los 600.000 euros. Las empresas que vayan a poner en marcha determinadas operaciones societarias, como por ejemplo fusiones, deben someterse a auditoría.

Hay que tener presente que los auditores exigirán a las empresas y a su personal colaboración máxima, y durante un tiempo, demandarán toda la atención del departamento contable y administrativo. Y en pos de poder contrastar las cuentas, solicitarán información acerca del negocio y sus saldos contables a clientes, acreedores, bancos y asesores.

¿En qué ha cambiado el informe de auditoría contable?

Con la entrada en vigor de las nuevas Normas Técnicas de Auditoría, el primer día del presente año, se estableció la obligatoriedad de cambiar la redacción del informe de auditoría en la forma en que hasta el momento se conocía. De este modo, el documento no solo debía cambiar su estructura, sino el orden tradicional de sus párrafos. Los nuevos informes de auditoría han cambiado completamente, principalmente en dos aspectos, a saber: su estructura, como mencionábamos, y su contenido.

Si bien los cambios en la estructura del informe han sido más que considerables, la mayor evolución del mismo ha sido con respecto a los contenidos. Especialmente con respecto al apartado “Cuestiones clave en la auditoría” o “Aspectos más relevantes de la auditoría”, en función de que se trate o no de una auditoría de interés público.

Una novedad importante en los nuevos informes es la descripción de los principales aspectos del trabajo de la auditoría, conocidos como AMRA, destacando entre ellos los riesgos más llamativos experimentados por la compañía, o los que pudieran materializarse en un futuro.